
El Tesla Semi ha superado otra prueba por parte de una importante empresa de logística de Estados Unidos. Su primera impresión ha sido mucho mejor de lo que esperaban.
El Tesla Semi lleva años generando expectativas dentro del sector del transporte pesado, pero hasta ahora muy pocas empresas habían compartido experiencias reales tras ponerlo a prueba en condiciones exigentes. Eso poco a poco va cambiando. La última en hacerlo ha sido Covenant Logistics, una de las compañías logísticas más importantes de Estados Unidos. En sus resultados ha revelado sus primeras impresiones tras probar el camión eléctrico de Tesla en una de las rutas más exigentes para cualquier vehículo pesado.
La prueba se realizó en el famoso tramo conocido como Grapevine, una larga y pronunciada subida situada en California que conecta Los Ángeles con el Valle Central. Esta ruta es considerada por muchos transportistas como uno de los mejores escenarios para evaluar el rendimiento de un camión, ya que combina fuertes pendientes, elevadas exigencias de potencia y un consumo energético especialmente elevado.

El Tesla Semi ‘se comió’ la ruta más exigente
Según explicó en LinkedIn Matt McLelland, vicepresidente de sostenibilidad e innovación de Covenant Logistics, el comportamiento del Tesla Semi durante el recorrido fue “mejor de lo esperado”. El directivo afirmó que el camión mantuvo velocidades elevadas durante las subidas sin mostrar señales de esfuerzo ni pérdidas significativas de rendimiento, algo especialmente importante en operaciones de transporte comercial donde los tiempos de viaje son críticos.
Uno de los aspectos que más llamó la atención a los responsables de la empresa fue la capacidad de aceleración del vehículo. Incluso transportando carga, el Semi fue capaz de afrontar las pendientes con una facilidad poco habitual en comparación con muchos camiones diésel convencionales.
Esta prueba también permitió comprobar una de las ventajas clásicas de la propulsión eléctrica, lo cual es la entrega instantánea de par motor. Los conductores destacaron que la respuesta del acelerador era inmediata y que el vehículo ofrecía una conducción mucho más suave y progresiva durante todo el recorrido que cualquier otro rival diésel.

Sus puntos fuertes no sólo son sus prestaciones
Las opiniones positivas no se limitaron al rendimiento puro. Los responsables de Covenant también destacaron el entorno de conducción diseñado por Tesla. La posición central del conductor, la gran superficie acristalada y la excelente visibilidad fueron algunos de los elementos más valorados durante la prueba.
Según explicó McLelland, la experiencia general resulta mucho más cercana a la de un vehículo tecnológico moderno que a la de un camión tradicional. Las pantallas digitales, la ausencia de vibraciones procedentes de un motor diésel y el reducido nivel de ruido contribuyen a crear un entorno de trabajo diferente para los conductores. El confort durante las largas jornadas también aparece entre los aspectos mejor valorados.
Cada vez más optan por camiones eléctricos
Covenant todavía no ha anunciado una compra masiva de unidades, pero las conclusiones de la prueba refuerzan esta posibilidad. La industria del transporte sigue teniendo en cuenta especialmente dos factores: la autonomía real con carga y la capacidad de recarga rápida. Tesla asegura que su red de cargadores Megacharger permitirá recuperar cientos de kilómetros de autonomía en tiempos compatibles con las pausas obligatorias de los conductores, un aspecto fundamental para la viabilidad comercial del proyecto.

Por ahora, la producción del Tesla Semi continúa aumentando de forma gradual, mientras más operadores logísticos realizan pruebas reales en sus flotas. Y si las impresiones compartidas por Covenant Logistics sirven como referencia, el camión eléctrico de Tesla podría estar mucho más cerca de convencer a las grandes empresas de transporte de lo que muchos pensaban.
Fuente: Híbridos y eléctricos.
