

El Roots es el más clásico y reconocible. Los de tornillo son más refinados y eficientes, mientras que los centrífugos se parecen más en comportamiento a un turbo.
Ventajas del compresor volumétrico
La primera ventaja es la respuesta inmediata. No necesita esperar a que los gases de escape muevan una turbina, por lo que entrega par desde abajo.
También ofrece una sensación muy natural. El conductor nota que el motor empuja de forma constante y proporcional al acelerador.
Además, al trabajar lejos de los gases de escape, suele sufrir menos estrés térmico que un turbocompresor. Esto puede favorecer la durabilidad si recibe el mantenimiento adecuado.

El Jaguar F-Type 3.0 V6 es un buen ejemplo de motor moderno con compresor, una solución que en su momento permitió combinar potencia elevada y respuesta muy directa en un coupé deportivo de altas prestaciones.
Inconvenientes: el precio de la potencia constante
El compresor volumétrico no funciona gratis. Al estar movido por el propio motor, consume parte de su energía para generar presión.
Eso puede elevar el consumo frente a un turbo moderno, especialmente a cargas parciales. También puede aumentar el ruido mecánico y exigir una instalación más compleja.
Otro punto a tener en cuenta es el calor. Aunque no trabaja con los gases de escape, comprimir aire aumenta su temperatura. Por eso muchos motores con compresor necesitan intercooler para enfriar el aire antes de entrar en los cilindros.
Compresor volumétrico vs turbocompresor
La diferencia principal está en la fuente de energía. El compresor usa la fuerza del motor. El turbo aprovecha los gases de escape.

Los turbos actuales han reducido mucho el retardo gracias a geometría variable, rodamientos más eficientes y electrónica avanzada. La evolución del turbo de geometría variable explica por qué esta tecnología domina hoy en muchos motores diésel y gasolina.
Qué es el twincharging
Algunos fabricantes han combinado turbo y compresor en un mismo motor. Esta solución se conoce como twincharging.
El compresor trabaja a bajas revoluciones para eliminar el retardo. El turbo toma el protagonismo a medio y alto régimen, donde es más eficiente.
La idea es reunir lo mejor de ambos mundos, aunque a cambio aumenta mucho la complejidad. Más piezas significan más coste, más calibración y más posibilidades de avería.

Mantenimiento y fiabilidad
Un compresor volumétrico suele ser robusto, pero necesita cuidados. La correa de accionamiento debe estar en buen estado y con la tensión correcta.
Algunos compresores tienen aceite interno específico. Si el fabricante establece intervalos de sustitución, conviene respetarlos. También hay que revisar poleas, rodamientos, manguitos, intercooler y posibles fugas de admisión.
Aunque el turbo trabaja en condiciones térmicas más duras, también puede durar muchos kilómetros si se cuida bien. Los consejos de mantenimiento del turbo sirven para entender la importancia del aceite, las temperaturas y los hábitos de conducción en cualquier sistema de sobrealimentación.
Síntomas de avería en un compresor
Un compresor en mal estado puede provocar pérdida de potencia, ruidos mecánicos, silbidos anómalos, tirones o consumo elevado.
También pueden aparecer fallos por fugas de aire, correas desgastadas, poleas dañadas o intercooler sucio. Si la presión no llega correctamente a la admisión, el motor no entrega la potencia esperada.
Ante ruidos nuevos o caída clara de rendimiento, lo prudente es hacer una diagnosis y revisar el sistema de admisión completo.
¿Por qué hoy se usan menos?
El turbo se ha impuesto por eficiencia, emisiones y flexibilidad. Aprovecha energía que de otro modo se perdería por el escape, mientras que el compresor roba energía al motor.
Además, la gestión electrónica moderna ha permitido que los turbos sean más rápidos y agradables que antes. Componentes como la válvula wastegate ayudan a controlar la presión y proteger el conjunto.
Aun así, el compresor mantiene un atractivo especial. Su tacto inmediato y su sonido mecánico siguen siendo parte de la personalidad de muchos deportivos.

FAQs sobre el compresor volumétrico
¿Qué es un compresor volumétrico?
Es un sistema de sobrealimentación que comprime aire y lo introduce en el motor, accionado mecánicamente por el propio propulsor.
¿Qué diferencia hay entre compresor y turbo?
El compresor se mueve por correa o engranaje conectado al motor. El turbo usa los gases de escape para girar una turbina.
¿Consume más un motor con compresor?
Puede consumir más que un turbo moderno porque necesita energía del motor para funcionar, aunque ofrece una respuesta más inmediata.
¿Qué coches han usado compresor volumétrico?
Modelos como Jaguar F-Type V6, Audi 3.0 TFSI, Toyota Corolla TTE Compressor, Nissan Micra DIG-S o algunas versiones AMG han utilizado compresor.
¿Es fiable un compresor volumétrico?
Sí, si se mantiene correctamente. Hay que vigilar correas, aceite del compresor si lo lleva, poleas, rodamientos y fugas de admisión.
Fuente: Autopista.

