
La contaminación real de los coches en circulación, superior en muchas ocasiones a la máxima legal permitida, está ya en el punto de mira de las autoridades. Más de 3 de cada 10 coches suspenden por ello la ITV y, al tiempo que se anuncian nuevas pruebas, España estrenará los primeros radares de emisiones.
Te adelantamos ayer una primera noticia y hoy la ampliamos para mayor gravedad hacia millones de propietarios de vehículos: las emisiones reales de los coches se van a comprobar en carretera y en nuevas inspecciones, no permitiendo circular a los vehículos más contaminantes y sancionándolos además cuando excedan en uso los valores máximos permitidos. Los fraudes y los fallos en sistemas anticontaminación son una preocupación ya firme en la Unión Europea.
Las emisiones de los coches, la primera causa ya de suspenso en las ITV
Y es que la realidad es que muchos coches hoy en circulación emiten valores muy superiores a lo permitido por las normativas. De hecho, el último informe de las ITV alerta de que, en la Comunidad de Madrid, nada menos que el 30,8% de los defectos graves detectados en las inspecciones a vehículos son causados por emisiones superiores a las permitidas. Es ya la primera causa de suspenso o rechazo, por delante de los fallos en alumbrados y señalización, que alcanzan el 27,2 por ciento.

El problema va así a más, ya que en solo un año los problemas detectados en las ITV en relación a las emisiones han subido del 28,6% de 2025 a ese 30,8% ahora. Muchos propietarios además circulan con estos defectos sin saberlo, y los técnicos de las inspecciones advierten de que un aumento anormal del consumo del vehículo o un exceso de opacidad en el humo del escape son indicadores que pueden preverlos.
España controlará las emisiones en las carreteras con nuevos radares
Ante esta realidad, tal y como te contamos ayer, España ha decidido reaccionar y acaba de publicar una nueva norma UNE para regular por primera vez los sistemas de medición remota de las emisiones de los vehículos en circulación, con la finalidad de detectar e identificar a los más contaminantes en las carreteras. De hecho, la Comisión Europea, junto al Consejo y al Parlamento de la UE, ya trabajan al mismo tiempo en Bruselas por la implementación de una nueva regulación que permita, textualmente, instalar “instrumentos de medición que poblarán las carreteras de los países de la Unión”.
En la práctica, por tanto, hablamos de nuevos radares de emisiones, que serán probablemente pioneros en España. España ha decidido dar el primer paso en la UE para homologar y certificar estos sistemas, que comprobarán las emisiones de los vehículos a través de sensores instalados en las carreteras y ubicados en los lados de las vías para medir a distancia los gases que salen de los tubos de escape de cada vehículo en su libre circulación.

Estos nuevos sistemas de medición calcularán así al instante y con precisión la cantidad de contaminantes que cada coche emite, midiendo los excesos de óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono, hidrocarburos, amoniaco y otras partículas. Estos dispositivos, además, son capaces ya incluso de identificar también las matrículas de los vehículos, su velocidad y aceleración, por lo que tendrán la oportunidad de sancionar a los que excedan los valores límites.
Las ITV ampliarán también las pruebas de emisiones en toda Europa
Mientras tanto, las ITV podrían también aprobar nuevas pruebas de emisiones a los coches en las inspecciones. Y es que, tal y como se informa ya desde Alemania, los comités de la UE y las organizaciones de pruebas de los países ya están planificando la extensión del procedimiento a más unidades térmicas: por primera vez, por ejemplo, los motores de gasolina (especialmente de inyección directa) podrían someterse a mediciones de otras partículas y posiblemente también los diésel más antiguos se someterán a pruebas.
Y es que actualmente las ITV en España las pruebas se basan en la medición de los humos que salen por el escape de los vehículos, solo realizando test a las OBD y las centralitas a los vehículos Euro 5, 6 y VI, donde también se aplican equipos de diagnosis más completos, y diferenciando si son gasolina (se mide monóxido de carbono y valor lambda) o diésel (también la opacidad de los gases).

Más suspensos y más costes en la ITV
Ahora, la UE pretende establecer nuevas pruebas en las ITV para los motores de gasolina (especialmente de inyección directa), que podrían someterse a mediciones de otras partículas y posiblemente también los diésel más antiguos. Estas nuevas mediciones del número de partículas (PN) podrían, además de suponer claramente una mayor tasa todavía de suspensos y fallos en las inspecciones, mayores costes también en las inspecciones al requerir nuevas actualizaciones de software y requerir más tiempo con mediciones adicionales, según alertan los expertos.
