
En China dos tercios de los coches nuevos ya usan automatización de nivel 2, pero el fabricante alemán ya prepara el siguiente salto.
El avance hacia la conducción automatizada es una de las barreras que la industria del motor busca romper en el futuro. Su desarrollo es desigual en las distintas regiones del mundo, pero en China es especialmente avanzado y es precisamente allí donde Bosch está impulsando el desarrollo de sistemas de conducción automatizada de nivel 3, postulándose como socio tecnológico para fabricantes tanto locales como internacionales. Coincidiendo con el Salón de Pekín 2026, la compañía ha anunciado un crecimiento significativo en su división de movilidad en China, alcanzando en 2025 unos ingresos de 122.300 millones de yuanes, lo que representa un incremento cercano al 5 % respecto al año anterior.
China desempeña un papel fundamental en su estrategia debido a su volumen de producción, que superó los 34,5 millones de vehículos en 2025, lo que equivale a más de un tercio de la producción mundial. Es un entorno orientado a la innovación que ha favorecido la adopción de tecnologías avanzadas, como los sistemas de asistencia al conductor. Aproximadamente dos tercios de los vehículos nuevos vendidos en el país ya incorporan funciones de nivel 2, lo que demuestra una base sólida para evolucionar hacia niveles superiores de automatización.

En pruebas autorizadas de nivel 3
En esta tesitura, Bosch está dando el paso hacia el nivel 3 de conducción automatizada, en el que el vehículo sigue sin conducirse completamente por sí mismo, pero en el que puede asumir el control en determinadas condiciones, permitiendo al conductor apartar la vista de la carretera y las manos del volante. Desde marzo de 2026, la empresa cuenta con licencia para probar este tipo de sistemas en condiciones reales en la ciudad de Wuxi, que son capaces de realizar de forma autónoma funciones como acelerar, frenar y girar, además de cambiar de carril automáticamente y operar a velocidades de hasta 120 km/h, siempre que las condiciones de visibilidad lo permitan.
El nivel 3 supone un salto mayor que el paso del 1 al 2, ya que introduce un cambio en la responsabilidad de la conducción, que pasa del conductor al sistema en situaciones específicas. Esto no solo incrementa la comodidad, sino que también devuelve tiempo al usuario, quien puede empezar a dedicarse a otras actividades durante trayectos en autopistas o vías rápidas urbanas.
Fuente: https://www.hibridosyelectricos.com
