
La marca sueca mueve ficha con el hidrógeno en un terreno donde no todos los fabricantes ven el mismo futuro. Volvo toma como base un motor de combustión adaptado.
Volvo Trucks ha empezado a probar en carretera camiones pesados impulsados por motores de combustión de hidrógeno y sitúa su lanzamiento comercial antes de 2030, un calendario que coloca esta tecnología en una fase mucho más tangible que la de un simple prototipo.
La frase con la que Volvo ha querido resumir su propuesta es tan sencilla como ambiciosa. Jan Hjelmgren, responsable de gestión de producto de Volvo Trucks, asegura que los clientes podrán operarlos igual que un camión diésel, al tiempo que la marca promete mejoras de eficiencia, consumo y potencia frente a otras soluciones de combustión de hidrógeno más convencionales.

Otra vía para descarbonizar el transporte pesado
La marca sueca no habla de un camión eléctrico de pila de combustible, sino de un vehículo con motor de combustión adaptado al hidrógeno. Volvo sostiene que el salto técnico llega gracias a la tecnología HPDI, una inyección directa de alta presión que ya emplea en sus camiones de gas y que, según la propia compañía, acumula más de 10.000 unidades vendidas en todo el mundo.
La marca sueca cree que esta receta puede tener especialmente sentido en rutas de larga distancia y en regiones donde la infraestructura de recarga siga siendo insuficiente o donde el tiempo de parada penalice demasiado la productividad. Volvo no ha detallado por ahora una cifra concreta de kilómetros acumulados en estas pruebas ni una autonomía cerrada para el nuevo modelo, pero sí afirma que su alcance operativo superará la distancia diaria de conducción de muchos clientes.

Conviene además no mezclar las dos familias tecnológicas. Volvo ya había llevado a carretera pública sus camiones eléctricos de pila de combustible en 2023, con la idea de comercializarlos en la segunda mitad de esta década. El anuncio de ahora va por otro carril, porque se centra en motores de combustión de hidrógeno que buscan conservar un comportamiento muy próximo al de un diésel tradicional.
Ese matiz encaja con la estrategia más amplia de la compañía. Volvo no está apostando todo a una sola carta, sino que mantiene una hoja de ruta de tres vías apoyada en camiones eléctricos, eléctricos de pila de combustible y motores de combustión alimentados por combustibles renovables. De hecho, la firma ya ha entregado más de 5.000 camiones eléctricos en 50 países y asegura que esas unidades han recorrido cerca de 170 millones de kilómetros en operaciones comerciales.
Fuente: https://www.hibridosyelectricos.com

